sábado, 11 de abril de 2015

LAS COSAS DEL ABUELO

      Se sentía bastante mal, ya no dominaba su voluntad, casi le daba lo mismo ganar que perder, porque la máquina traga-perras lo mantenía agarrado a ella hasta que se tragaba su ultima moneda, después, ella ya lo dejaba, que se fuera lejos de allí, con su pesadumbre.

LAS COSAS DEL ABUELO

        

    




    Mi amigo Fabián siempre me sube la moral, yo me pongo catastrófico, de ver cómo va el mundo, pero él me sube la moral, dice, pero tú no ves alma de cántaro, como los monos estuvieron miles de años cogidos a los árboles, luego se bajaron y se pusieron a pensar y lograron organizarse aunque sea para matar, esto acaba de comenzar, y promete... Dijo Fabián y suspiro satisfecho.

LAS COSAS DEL ABUELO

      Dice mi amigo Terencio, que el fuerte es fuerte, que de lejos se le ve, y todos sabemos dónde está su fuerza, pero que hay un débil al que es imposible de derribar y su fuerza nadie sabe de dónde viene.